The Crown es una serie de televisión emitida por Netflix que
sigue las rivalidades políticas y los romances de la Reina Isabel II que
tuvieron lugar durante la segunda mitad del siglo XX.
La serie está dirigida por Peter Morgan y en el reparto de
The Crown se encuentran Claire Foy, Matt Smith o Victoria Hamilton entre otros.
The Crown es una delicia de ver. Peter Morgan ya nos había
mostrado en La Reina y Rush (y en menor medida en Frost/Nixon) que era un
experto a la hora de contarnos biografías reales sin caer en el aburrimiento o
el biopic de manual, así que no podíamos esperar menos de un proyecto tan
lujoso como este.
Pero hablar de las maravillas de Claire Foy y Matt Smith como
Elizabeth de la casa Windsor y el Duque de Edimburgo sería quedarse a medias. O
también lo sería comentar ese vestuario y esas localizaciones elegidas con un
tacto que ni podemos calcular el dinero que Netflix ha gastado (se calcula que
alrededor de 13 millones por capítulo). Porque The Crown es algo más que una
serie de televisión. Es un pequeño regalito a la monarquía británica.
The Crown es un gozo verla, pero tampoco podemos disociarla
del discurso ultra-conservador que nos vende. Nos desnuda suficiente los
protagonistas para que veamos sus defectos y así humanizarlos, y nos explica la
estupidez de algunos protocolos para que entendamos hasta qué punto los pobres
monarcas son víctimas de las expectativas y las obligaciones.
Uno de los grandes retos de The Crown era lograr hacer un
biopic de la vida de Isabel II sin caer en la cursilería, ni idealizar
demasiado a sus personajes. No se puede decir que la serie tenga una visión
crítica con la monarquía, pero no duda en poner en foco sobre las luces y las
sombras de la reina, a la que interpreta Claire Foy. Todo apunta a que el
personaje evolucionará de su inocencia inicial a convertirse en otro de esos
antihéroes televisivos que hemos visto en las series de los últimos años. En la
primera temporada se nos mostraba la llegada al trono de una jovencísima Isabel
II y cómo aprendía a moverse en su cargo. La juventud del personaje supone
hasta un soplo de aire fresco y se nos llega a presentar como vientos de
innovación de la vetusta institución. En la segunda temporada, la joven reina
rodeada de rancios asesores nota que se está quedando desfasada y alejada del
pueblo. Uno de los puntos culminantes es el choque con Jacqueline Kennedy, ante
cuyo carisma la propia reina se ve empequeñecida. La monarca nota cómo su papel
es muchas veces meramente decorativo y protocolario, sin que nadie le explique
nada de los grandes asuntos de Estado. Mientras, los problemas personales de la
monarca van salpicando a la institución, como cuando las juergas e
infidelidades de su marido (Matt Smith) saltan al dominio público o se
demuestran la conexión con los nazis de otro miembro de la familia real. Pero,
sin duda, una de las mejores tramas de la serie es la de su hermana, la princesa
Margarita, interpretada por Vanessa Kirby. Ya vimos cómo en la primera
temporada, Margarita no había podido casarse con el hombre que amaba porque era divorciado. La princesa sigue en
su papel de mujer rebelde enfrentada a un sistema machista y cuya libertad está
muy limitada por razón de su cargo pero que no se muerde la lengua para decir
lo que piensa. Las apariciones de la realeza en los medios de comunicación por
asuntos del corazón han sido una constante en el reinado de Isabel. Eso sí, a su
pesar.
La tercera temporada de The Crown fue uno de los estrenos más
esperados de Netflix para este año. No sólo por la calidad que ya atesoraban
sus dos entregas anteriores, sino también por ver cómo funcionaría la
renovación de todo su reparto. Un recurso narrativo utilizado para subrayar el
paso del tiempo en todos sus personajes. Y eso que para ellos sólo había pasado
un año desde el final de la segunda temporada. Con estos nuevos rostros, la
serie que narra la vida de Isabel II de Inglaterra nos adentra en la etapa de
su reinado que transcurre entre 1964 y 1977. La nueva temporada cumple todas
las exceptativas que había depositadas en ella y nos deja con la promesa de que
lo mejor aún está por llegar. No hay más que repasar la historia del Reino
Unido para darse cuenta de que para la cuarta temporada toca la llegada de dos
personajes muy importantes: Margaret Thatcher y Diana Spencer. La primera será
interpretada por Gillian Anderson (Expediente X) y la segunda por la joven Emma
Corrin. Pero como digo, esto es otra historia de la que no sabremos nada más
hasta por lo menos finales de 2020, aunque los nuevos episodios ya se están
rodando y el set de filmación ha estado hace poco en algunos municipios de
España.

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