domingo, 15 de diciembre de 2019

Análisis sin spoilers de Escuadron 6 de Netflix




El director de la saga de Transformers, La Roca, Armageddon y Bad Boys, arranca con todo en Escuadrón 6, un filme de acción que abre con una persecución, al estilo Bay, ocurriendo en Florencia, teniendo un ritmo, una agilidad y un montaje tan frenético, que, de todas maneras, deja entender quién persigue a quién, qué automóvil choca a cuál (los protagonistas van en uno verde), y no es como esas peleas de robots en las que choca tanto metal, o en las luchas en primer plano, o plano detalle, que no se distingue nada.

El grupo es liderado por el canadiense Ryan Reynolds, es algo así como un grupo de élite independiente de cualquier gobierno. Reynolds es un multimillonario, y se llama Uno, ya que los seis integrantes no se conocen por sus nombres, sino precisamente por un número.

Y como dice Uno, “los gobiernos no ayudan a la gente”, y él pone los millones de dólares para, por ejemplo, derrocar al dictador de Turquistán. Uno es también inventor de tecnología, o sea un genio con plata y siempre, pero siempre, tiene una salida cuasi ingeniosa. Es un bromista a toda hora.
Volviendo al malvado de turno, Rovach, es capaz de masacrar a su pueblo con armas químicas mientras tiene a su hermano “amante de la democracia” encerrado en un piso 90 de una torre en Hong Kong, adonde el Escuadrón irá a liberarlo, antes de eliminar a los cuatro generales, militares perversos que se la pasan de juerga por Las Vegas.

Porque Bay ha imaginado a este grupo como el que acompaña a Ethan Hunt (Tom Cruise) en la saga de Misión: Imposible. ¿Por qué decimos esto? Porque la película transcurre en distintas ciudades del mundo, y cada uno de los que acompaña al personaje de Reynolds tiene una especialidad. Y para estar a tono, hay dos mujeres, un afroamericano, un latino, un millenial.


El grupo lo integran un tecnológico, la médica, la espía de la CIA, el sicario, el escalador y el conductor. Como en Florencia no todo sale tan bien, uno deberá ser sustituido. Y antes de que se lancen a la misión contra el dictador, sobrará tiempo para ver cómo Uno reclutó a cada quien.
Ya sabemos que Bay no conoce el trípode, por lo que la cámara siempre estará en movimiento, nunca fija, y también que sabe que hay pocas cosas más efectistas en el cine que los vidrios rotos, el agua, la luz azul, el metal.

La edición y la música son los baluartes de su cine, amén de las explosiones sin sentido (hay autos que vuelan y se encienden sin razón). El coguionista Rhett Reese conoce a Reynolds, porque es el mismo de Deadpool y su secuela. Igual, hay diálogos del tipo “eres un asesino”, que tiene por respuesta “No, eran malas personas”, y sentencias como “Todos hablan de ayudar. Es hora de hacer algo”.

El filme está disponible en Netflix  desde el viernes 13 de Diciembre, se espera una buena acogida por parte de los espectadores, ya que en resumen general, la película es divertida y entretenida, y tiene pinta de que puede convertirse en una trilogía, ya que tiene historias que contar.

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